Cómo lograr el compromiso de los socios jóvenes en mi caja popular.

Cómo lograr el compromiso de los socios jóvenes en mi caja popular.

Un 92% de jóvenes de las generaciones millennial y centennial desconocen prácticamente por completo lo que son las cajas populares.

Esta generación que en la actualidad tiene entre uno y 45 años representan el futuro de nuestras cooperativas, es decir son las personas que pueden engrosar la membresía de socios de nuestras cajas populares. El no entender y aceptar esta realidad indudablemente ponen en riesgo la viabilidad de nuestras cooperativas.

Sin ellos será imposible continuar con la noble misión con qué se fundaron nuestras instituciones.

Los socios de la caja y sus edades.

Hoy si echamos un vistazo a las visitas que recibimos en las oficinas de nuestras cajas podemos darnos cuenta de que la mayoría de las personas rebasan los 40 años, esta es una realidad que vemos en prácticamente todas las oficinas de las cajas populares, lo que indica que la población de usuarios y socios de nuestras instituciones se compone en un elevado porcentaje de personas que pertenecen a generaciones anteriores a los años 90 del siglo pasado.

Aun cuando se muestra un crecimiento importante en las inscripciones de nuevos socios, conformado de personas jóvenes de las generaciones milennial y centennial, éste nuevo grupo de usuarios no logra incorporarse como quisiéramos a la dinámica del cooperativismo y en muy pocos casos llegan a ocupar cargos en el interior de las organizaciones. Su lejanía y aparente apatía tiene un origen que podemos eliminar para transformarlos en colaboradores activos de nuestras cooperativas, pero necesitamos aceptar y entender que estas nuevas generaciones no actúan como lo veníamos haciendo en el pasada y sus formas de comunicación se han transformado, lo lamentable de esta situación es que no estamos logrando cautivar su interés, convirtiéndolos en socios activos de nuestro movimiento cooperativo.

Cómo llegan los candidatos a socio a la caja.

Resulta muy improbable que un joven de las nuevas generaciones se acerque a una caja popular por iniciativa propia, por lo regular su visita surge de la recomendación de un adulto que pertenece o perteneció a la cooperativa.

Nos gustaría imaginar que los mecanismos que se utilizan en la caja para atraer nuevos socios son realmente eficientes y de ahí el crecimiento de nuestra cooperativa. La verdad es que en la mayoría de los casos se debe a una recomendación de otra persona.

Por lo regular, el candidato a socio se acerca a la caja buscando obtener algún crédito que ofrece la institución, de ese modo, cumpliendo los requisitos accederá los recursos que necesita.

El comportamiento del encargado de la oficina o el gerente de sucursal se limita a contestar las preguntas que puede tener el interesado. El gerente le entrega la documentación, le informa de los requisitos y espera que regrese con toda esta información a fin de iniciar el trámite y con ello obtener la respuesta esperada.

En 5 o 10 minutos habrá sido atendido el interesado y habrá resuelto las preguntas que tenía en relación con el trámite. Ahí termina la relación y el primer contacto de un nuevo socio con la cooperativa de ahorro y préstamo.

Cabe mencionar que estos primeros minutos de contacto serán determinantes para marcar para siempre el tipo de comunicación y relación entre el nuevo socio con la caja popular. Lo más probable es que será socio solo durante el tiempo que necesite para liquidar el crédito, luego de ello deberá descubrir casi por sí mismo todo lo que puede ofrecer la caja popular.

Debo mencionar que es prácticamente imposible que en ese breve lapso el gerente pueda expresar todo lo que quisiera en relación con el compromiso social, al cooperativismo, a la educación financiera, a la trayectoria y solidez de la caja, y todos aquellos temas que deberían ser importantes para formar un nuevo socio.

Una vez que se le concede el crédito, todo lo que debe hacer el socio es cumplir puntualmente con sus compromisos hasta el momento de liquidar por completo su deuda.

El socio ha liquidado su primer crédito ¿Luego que sigue?

Si somos honestos, una gran cantidad de nuevos socios jóvenes no vuelven a solicitar otro crédito; no inician una cuenta de ahorro o de inversión y no escalan su crédito a otro nivel, sin embargo, un grupo importante de nuevos socios, abren una cuenta de ahorro o inician un plan de inversión, pero la gran mayoría sigue sin conocer cómo funciona la cooperativa y los enormes beneficios de ser socio.

A pesar de los esfuerzos que hace la cooperativa en materia de educación cooperativista, todas las iniciativas que pudiera utilizar la caja serían sumamente limitadas debido a que nuestras cooperativas tienen un área de influencia enorme que no logra tener impactar de manera suficiente en las comunidades donde se encuentran las oficinas. Esta situación nos condena al fracaso en nuestra pretensión de cubrir un mayor número de personas que conozcan y comprendan el cooperativismo, el ahorro y la labor que realiza la caja popular a través de sus asociados. El resultado final se traduce en un impacto minúsculo ante esta tarea monumental.

Permitimos que el nuevo socio entienda nuestras instituciones como si se tratara de pequeños bancos, instituciones de crédito o profesionales dedicados al crédito. Simplemente no han tenido el tiempo ni el interés de conocer la razón de ser de nuestras cooperativas y mucho menos su funcionamiento. Para ellos lo más importante es obtener un buen crédito.

¿Cómo pretendemos que los nuevos socios se incorporen al movimiento cooperativo del que lo desconocen prácticamente todo?

Nadie en su sano juicio se involucraría en un movimiento, organización, corporación o institución que desconoce. Si a esta situación aunamos que las nuevas generaciones no están dispuestas a invertir su tiempo y su energía para entender los principios del cooperativismo, entonces podemos decir que nuestras cajas están condenadas a perpetuar a los consejeros mucho más tiempo del que sería deseable que permanecieran en sus cargos.

No es que las nuevas generaciones sean complejas, sino que seguimos utilizando las mismas fórmulas que en el pasado funcionaron, cuando la caja popular se estableció en una comunidad con personas que se comunicaban casi todos los días, con los que convivían frecuentemente, que eran vecinos, familiares o conocidos entre todos ellos.

El reto de promover nuestras cajas entre los jóvenes milennials y centenials.

El reto de atraer, interesar y transformar a los nuevos socios de las generaciones jóvenes radica en que debemos allanar el primer obstáculo: el conocimiento de lo que son las cajas populares, lo que hacemos y los beneficios que podemos ofrecer, comenzando por el concepto de ser socio.

Lamentablemente, las fórmulas que funcionaron en el pasado han perdido vigencia, y esto lo podemos notar cuando convocamos a un pequeño curso de promoción del ahorro o la presentación de una conferencia de cooperativismo.

  • ¿Quiénes asisten a la conferencia? ¿hay jóvenes entre el público?
  • ¿Qué sensación tienen los visitantes una vez que terminó el evento? ¿Los participantes se sintieron en una escena del pasado o actualizados?
  • ¿Qué acciones se comprometieron a llevar a cabo?
  • ¿Cuándo se tendrá otra reunión?, ¿será el mismo expositor?, ¿Tendrá algo nuevo que enseñar?

Las nuevas formas de comunicación.

Las nuevas generaciones tienen otras formas de comunicación donde el tiempo es vital, los medios y maneras de comunicarse son distintas, la información se obtiene de otras maneras y las reacciones que se esperan también son diferentes a las que esperamos.

Lo más sorprendente es que las nuevas generaciones, al igual que nuestros abuelos, buscaban ante todo seguridad y estabilidad en sus vidas. Pero una simple plática de un tema tan etéreo no les atraerá, porque actúan de una manera diferente a las que en el pasado funcionaron.

La verdadera contribución que ofrecen las cajas a las nuevas generaciones.

En los años que tenemos como consultores expertos en cajas populares, jamás hemos escuchado de parte de directivos, gerentes, o los mismos funcionarios aquello que hace tan valiosas a las cooperativas y que encierran la ventaja competitiva que supera a todas las instituciones del sistema financiero mexicano:

“Las cajas populares han sido creadas para que el socio, desde el primer día en que se inscribe, será acompañado en sus necesidades financieras hasta el último día de su vida”.

Yo personalmente añado a este principio un párrafo más “…los acompañamos hasta después de su muerte, entonces le ayudamos con sus trámites funerarios.”

Esto no lo hace ninguna institución financiera y en realidad no le interesa porque cuenta con clientes y siempre buscará su beneficio económico en favor de sus socios capitalistas.

Elige al tipo de socio que estás buscando.

Debes responderte qué tipo de socio estás buscando:

A) ¿Uno que solamente solicite un crédito y al liquidarlo no vuelva jamás?

B) ¿Un socio que solicite gradualmente una mayor gama de servicios y continúe siendo socio además de acceder a crédito sin que necesariamente participe en la organización de la caja?

C) ¿Un socio que conozca lo que es la cooperativa, sea un socio que disfrute de los servicios financieros y que se interese en ser un socio activo interesado en el quehacer de la caja, dispuesto a convertirse en funcionario de alguna comisión?

Si elegiste las opciones B o C debes pensar en llevar hasta el nivel de compromiso a tus socios jóvenes, para lo que necesitarás trabajar dos líneas básicas:

Ofrecer formación.

Ofrecer información.

Solo con estos dos elementos podrás generar una relación de compromiso legítima con tus socios de nuevas generaciones.

Repito una y otra vez: “de las nuevas generaciones” porque representan el 59% de la población económicamente activa en México (74 millones de personas). Esta situación exige que establezcamos un cambio en nuestra forma de comunicarnos con ellos y ofrecerles efectivamente la formación y la información que necesita para involucrarse con nuestras cajas.

Así como los socios de antaño recorrieron un proceso de conocimiento del quehacer de la caja popular antes de incorporarse a una, de la misma manera las nuevas generaciones tienen una ruta de conocimiento, pero la forma de hacerlo ha cambiado mientras que los recursos que asigna la caja para promover este conocimiento no se ha transformado y sigue utilizando los métodos que en el pasado funcionaron pero que hoy día no tienen vigencia.

La actualización tecnológica no siempre es la panacea que promete.

Podrás asegurar que en tu caja se hace una gran inversión en redes sociales, pero tú mismo puedes calificar el impacto que han tenido: lanzas un nuevo mensaje en Twitter, Facebook, Instagran o cualquiera que prefieras y como resultado recibes 60 likes. Evalúa ¿el esfuerzo está ofreciendo resultados significativos?

Ciertamente está de moda y es la forma como se comunican actualmente las nuevas generaciones, sin embargo, es un hecho que compites contra influencers y otros personajes que realmente atraen a sus espectadores con “no se cuántas cosas” que pueden parecerme absurdas.

¿El esfuerzo de obtener 100 likes es significativo para una caja con 50,000 socios? ¿realmente obtendrás 100 acciones en respuesta o solo obtendrás un like👍?

Además, si lo que realmente quieres lograr son socios comprometidos con el cooperativismo; socios capaces de aprender a ahorrar; socios que eleven su calidad de vida y vean a la caja como la mejor herramienta para satisfacer las necesidades financieras de su vida, entonces deberás contar con mucho más que las redes sociales.

Debes lograr el conocimiento de tu caja al grado de reducir el porcentaje de desconocimiento del 92% de los jóvenes.

Necesitas traducir tus servicios en beneficios valiosos que buscan los socios y que ellos pueden comprender perfectamente los alcances y límites de tu cooperativa.

Debes ser suficientemente convincente para que tus socios de nuevas generaciones decidan proyectar sus necesidades financieras en tu caja.

Finalmente, si quieres lograr un compromiso real de los socios milennials y centennials a fin de que quieran participar activamente en la cooperativa, debes promover acciones concretas en las que ellos deseen formar parte.

Nada de esto lo conseguirás con una buena estrategia por redes sociales, va mucho más allá y como todo, requiere tiempo y constancia, pero, sobre todo, tener presencia periódica y permanente frente a tus nuevos socios.

Este es el secreto para transformar la aparente apatía de las nuevas generaciones para obtener socios comprometidos con el cooperativismo.

FORMACIÓN + INFORMACIÓN = COMPROMISO

Así ha sido desde el inicio de las cooperativas y seguirá siendo vigente hasta el final de los tiempos.

No se trata de los obstáculos naturales con que calificamos a nuestros jóvenes, sino lo que hemos dejado de hacer para acercarnos y ofrecer esta formación y la información que necesitan para convertirse en socios activos y altamente comprometidos.

 

La propuesta de solución:

En 2024, después de una serie de investigaciones y el trabajo intenso de 7 profesionales desarrollamos un producto editorial que dimos a conocer en diciembre, en un pilotaje a 200 jóvenes de nuevas generaciones: socios vigentes de 5 cajas populares. Sus resultados nos sorprendieron y lanzamos nuestro producto comercial en Abril de 2025: la Revista para Socios de Cajas Populares.

Puedes ver la muestra real en https://mi-caja.com.mx

Si te interesa esta propuesta de solución, ponte en contacto a nuestras oficinas haciendo clic aquí.

¿Quién sabe lo que es una caja popular y cómo podría beneficiarme?

¿Quién sabe lo que es una caja popular y cómo podría beneficiarme?

Está terminando 2019, tengo 58 años y por la naturaleza de mi trabajo como consultor, apenas estoy comenzando a comprender el funcionamiento y existencia de las Cajas Populares en México.

Después de un pavoroso divorcio y haber llevado una vida de casado por más de 25 años, me doy cuenta de lo bueno que hubiera sido haber entrado en contacto con una Caja Popular cuando iniciaba mi vida profesional, cuando tenía 22 años.

Ha transcurrido mucho tiempo desde entonces y a los 27 había iniciado con mi despacho de consultoría, sabiendo que tenía un nuevo escenario altamente prometedor en mi oficio. En 1987 había muy pocos consultores en mi especialidad en Guadalajara y había decido emprender por mi cuenta con la experiencia ganada con 7 años trabajando para otros y 4 empresas más siendo estudiante.

Jamás conocí alguien relacionado con una Caja Popular capaz de explicarme su propósito y cómo podría verme beneficiado.

Lamentablemente jamás me atravesé con algún funcionario, promotor o gerente de alguna caja popular para saber cuál era su objeto social y cómo podían ayudarme a acompañar mi vida profesional evitando los grandes descalabros que tuve con la banca privada, que inevitablemente es, para la mayoría de los mexicanos, la única opción para vincularnos con el dinero.

A 37 años de distancia de ese momento y con 5 años dedicado enteramente a ofrecer asesoría y consultoría exclusivamente a cajas populares, me doy cuenta de que los años 90 habrían sido un momento extraordinario para estas instituciones financieras de la desconocida banca social de México, con mucho, más sólidas, estables, seguras y transparentes que la banca privada, que en esa época transitaba los peores momentos de inestabilidad. Con frecuencia desaparecían bancos apareciendo otros nuevos. Unos te ofrecían tarjetas de crédito, chequeras para negocios y todo tipo de proyectos financieros que terminaban convirtiéndose en grandes descalabros económicos donde siempre el gran ganador eran los bancos y sus inversionistas.

Los bancos jamás me ofrecieron apoyos para hacer crecer mi negocio.

Tampoco me hicieron ningún favor en cuanto a sus tarjetas de crédito.

Los pagarés, que me permitieron consolidar algún pequeño capital, jamás fueron suficientemente buenos ni conté jamás con asesoría alguna para hacer un plan de crecimiento y desarrollo. A pesar de todo, en esa época había más de un gerente con mediana formación que en su momento debió aconsejarme para tomar mejores decisiones, lamentablemente no fue así y debo decir que todas sus recomendaciones siempre tenían un interés a favor de la institución bancaria por encima de mis intereses y potencial de desarrollo de mi despacho.

La banca nunca fue buena para el desarrollo profesional de mi actividad por ser “demasiado pequeño” comparado con los numerosos negocios reconocidos como empresas establecidas.

Por años llegué a pensar que no existía una opción diferente a la que yo conocía. Simplemente no conocía alguna persona que participara en una Caja Popular o alguien que conociera las opciones que entonces me hubiesen ayudado a desarrollar con seguridad mi pequeño despacho, a no ser por una tía, con quien tenía poco o nulo contacto. Ella era la única persona que pertenecía a una caja popular pero jamás tocamos el tema.

Debo decir que su experiencia personal y familiar había sido muy buena desde su ingreso hasta el día de hoy y gracias a su cercanía con la iglesia a la que pertenecía, el párroco de ésta le invitó a participar en una cooperativa de ahorro e inversión a la que todavía pertenece, 50 años después. Lamentablemente, jamás tuve conocimiento de su buena experiencia y los grandes beneficios que recibió con el ahorro, el crédito y los paquetes de inversión que le han permitido vivir holgadamente a sus actuales 88 años.

El descubrimiento de las Cajas Populares

Debo decir con gran tristeza que he conocido y comprendido cómo trabaja una Caja Popular en fecha reciente. Reconozco abiertamente que desaproveché grandes oportunidades de desarrollo por mi propia ignorancia.

Las cajas populares son instituciones establecidas capaces de acompañar a las personas y las familias en su proyecto de vida, durante toda la vida, en una experiencia muy positiva, clara y justa. No sucede lo mismo con los bancos que se interesan únicamente en beneficiarse como institución bancaria. Sus clientes son simples números convertidos en activos que representan ingresos. En cambio, la gente que trabaja para las cajas populares y todo su personal involucrado, ofrecen siempre muchas opciones, modestas pero eficientes, pensando en la conveniencia de sus socios y recomendándoles en cada momento y circunstancia de vida, soluciones surgidas de la experiencia de otros socios que participan activamente en ellas.

No quiero decir con esto que en las cajas no existen “funcionarios” que limitan su actuación a lo que está escrito en su descripción de puesto, simplemente no van más allá de lo que tienen que hacer. Desconocen su verdadera contribución por estar únicamente vinculados laboralmente con la institución por encima de la mística y filosofía que originó las Cajas.

La pérdida de competitividad de las Cajas Populares.

En la actualidad las cajas populares tienen un papel importante en la sociedad mexicana, sin embargo, a pesar de que cuentan con herramientas digitales, la forma de conseguir nuevos socios sigue siendo tal como mi tía conoció la Caja Popular hace 50 años. Los promotores poco o nada hacen para alcanzar los nuevos públicos que en la actualidad no tienen el menor interés en acercarse físicamente a una lejana oficina para que les expliquen cómo opera la caja.

Los jóvenes de hoy son muy diferentes a los de hace 50, o 30 años. Ahora su vida se desarrolla alrededor de sus dispositivos móviles y lo virtual es lo que los mueve a tomar decisiones determinantes.

Esto me hace pensar que las nuevas generaciones no participarán más en las cajas populares a pesar de que actualmente en México más de 6 millones de mexicanos son socios de alguna de estas instituciones, no he notado que haya un solo joven que conozca cómo funcionan las cajas, los beneficios que pueden ofrecer y la enorme gama de servicios y productos que podrían proponer y desarrollar.

He visto anuncios de televisión ofreciendo créditos para adquirir un auto o una casa, pero los funcionaros de las cajas populares que se anuncian parecen ignorar que las nuevas generaciones que poco o nada ven la TV y muy pocos se interesan en comprar una casa propia en virtud de que un elevado porcentaje no tiene el menor interés en casarse o tener una familia propia.

¿Qué persona joven sabe con certeza lo que hace una Caja Popular?

Cuando he tenido oportunidad de preguntar a jóvenes (de 18 a 44 años) si conocen lo que es una caja popular y cómo funciona, casi todos me responden lo mismo: no tienen la menor idea de qué es una caja popular y mucho menos cómo funciona o lo que ofrece.

Es una lástima notar cómo la penetración de bancos, FINTECS Y SOFIPOS en estos públicos está provocando la pérdida de organizaciones tan nobles, que verdaderamente hacen una función social extraordinaria.

Lo peor de todo es que todos estos jóvenes sí conocen otras maneras de obtener financiamiento sin tanta complicación, puesto que desde el momento en que son contratados por una empresa, ésta les pagará por medio de una tarjeta de débito bancaria. Luego de esto, el mismo banco se encargará de ofrecerle créditos para todo aquello que pueda querer el nuevo trabajador. A partir de este momento, quedará “enganchado” con el banco el resto de su vida.

¿Dónde están las Cajas Populares y qué están haciendo para cautivar este público joven?

No lo sé, pero es enorme el porcentaje de jóvenes que ignora por completo lo que hacen, sobre todo, la manera como una Caja Popular se puede vincular con ellos durante toda su vida.

Definitivamente, las Cajas Populares pueden desaparecer si no hacen algo para ser nuevamente conocidas.


Desde 2019 somos consultores expertos en Cajas Populares y tenemos la capacidad de facilitar un proceso de cambio orientado a actualizar y renovar el quehacer de las Cajas Populares y Financieras en México. No lo hacemos nosotros, solamente dirigimos eficientemente el trabajo que debe desarrollar el equipo administrativo responsable de la operación de cada Caja puesto que ellos serán los responsables de generar y sustentar la transformación.

El primer paso consiste en cautivar a los nuevos mercados jóvenes a las Cajas Populares.
El segundo paso es desarrollar la fidelidad de los socios jóvenes a su caja.